Por descuido, el personal de Clínica Veterinaria Las Condes (Gerónimo de Alderete 1567, Vitacura) dejó escapar a mi gato el 31 de mayo de 2008. Había sido internado la noche anterior para ser esterilizado. El veterinario tratante, Robert Lucero, y la directora de la clínica, Jacqueline Ballesty, no asumieron con responsabilidad y ética profesional este triste hecho para mi familia. Los amantes de los animales nos sentimos indefensos ante casos en que no sabemos como recurrir a la justicia. La denuncia por los medios puede contribuir a evitar este tipo de irresponsabilidades en el futuro.